1 de julio de 2013

Edificio de bandos

En la calle Recaredo, cercana de Puerta Osario se encuentra  se encuentra la antigua Escuela del Magisterio y Práctica Aneja, que muestra este panorama (fíjense bien).



Fíjense bien. Si no se han dado cuenta aún, mire bien los escudos y sobre todo, lo que corona cada escudo. Si se ha dado cuenta ole tú.




Exacto, en el azulejo podemos encontrar un escudo franquista  (con el águila de San Juan y el "Una Grande  Libre") y un escudo de la ciudad de Sevilla y en lo alto del balcón, encontramos un escudo de la Segunda República (con la corona cívica, la muralla, y la ausencia de emblema de casa real en el centro). Llama la atención este contraste dentro de un mismo edificio. Este es un edificio oficial, perteneciente a la Junta de Andalucía, y me sorprende (y agrada) que no haya sido víctima de la llamada Ley de la Memoria Histórica. Y digo que me agrada porque creo que los edificios son huellas de la historia, y si las borramos, intentamos borrar la misma historia (un gravísimo error). Esto me recuerda al Edificio de San Fernando, donde encuentras un escudo imperial y cuatro escudos republicanos.

España está llena de historia, y sus restos aún quedan en los edificios.


27 de junio de 2013

Puerta tapiada

En la entrada del barrio de Santa Cruz, rodeando la muralla del Alcázar, podemos encontrarnos esta puerta tapiada:

Esta es una de las múltiples puertas que abrían las murallas y que daban al palacio real, pero con una historia especial.

En 1248 Sevilla fue conquistadas por las tropas de Fernando III, el Santo, y padre de Alfonso X el Sabio (ambos dos enterrados en la Capilla Real de la Catedral). Cuando fue conquistada, la ciudad formaba parte del reino almohade y custodiada por el caid Axataf. 


Este caid, cunado la ciudad cae tras 14 meses de duro asedio (ya que era la mayor ciudad amurallada de todo el continente cristiano), sale por esa misma puerta por última vez para abandonar Sevilla para siempre y dirigirse a Marruecos (donde está enterrado). Tras entregarle las llaves de la ciudad al nuevo rey cristiano, éste manda cerrar dicha puerta para siempre como símbolo de respeto, para que así nadie más la atravesase. Este gesto fue repetido por los Reyes Católicos con la conquista de Granada y su sultán.


26 de junio de 2013

Caños de Carmona

Los romanos nos regalaron la civilización, así tal cual. Al igual que nos dejaron una red de calzadas ( http://pablo-rejano.blogspot.com/2013/06/via-de-la-plata.html ) ,también nos dejaron una red de obras hidráulicas que abastecieron a Sevilla de agua durante siglos. Os obviamente, de los caños de Carmona.



Estos caños traían agua de un embalse cercano a dicha ciudad  (aunque realmente no venían de allí) hasta Sevilla. Estos caños estuvieron durante siglos casi intactos funcionando. Durante siglos hasta hace dos días, porque se tiraron en uno de los ensanches de los años 60. Aquí somos de tener mucho y cuidar bien poco. Al igual que tiramos las magníficas murallas que tenía Sevilla, tiramos un acueducto romano que podría ser una referencia para la ciudad, pero estamos cortitos de conciencia arqueológica e histórica (mu nuestro eso).



De estos caños únicamente queda una reproducción (la primera foto) y de restos originales, un trozo (segunda foto, con una HORROROSA viga de hierro oxidado). Este acueducto tenía dos alturas, una superior (por donde pasa la viga) y otra inferior (una tubería en el primer piso, como se puede ver en la foto). Estos caños llegaban por los actuales Pajaritos, Avenida de Andalucía y calle Oriente.




La llamada alcantarilla de las Madejas fue restaurada por EMASSESA y en ella se veneraba una imagen mariana, la llamada Virgen de las Madejas, que pasó a la iglesia de San Roque y que fue pasto de las llamas por la -muy injusta y desafortunada- quema de iglesias de la Guerra Civil. Hoy en día queda un azulejo que aún sigue siendo venerado. 

Su placa dice textualmente:

REPRODUCCION DE LA VIRGEN DE LAS
MADEJAS, QUE EN ESTE LUGAR HABITABA
HASTA SU PROFANACIÓN. ACTUALMENTE
EXISTE UNA REPLICA QUE SE VENERA
EN LA PARROQUIA DE SAN ROQUE.

Estos restos quedan muy bien para poder explicar las maravillas de las obras públicas romanas y, además, se ve estupendamente San Benito y la Sed en Semana Santa.

Coliseo, en Sevilla.

Sevilla en muchos aspectos está encantada de mantenerse herméticamente en lo que es, pero otras veces, da el paso a ser pionera en muchas "modernidades". Pero esos pasos se han dado, sin duda, generalmente en las exposiciones que acontecieron el siglo XX. Al igual que el AVE en la Expo92', el cine llegó a Sevilla con la Exposición Iberoamericana de 1929.



Este -efímero- cine se puso en la actual Avenida de la Constitución, ocupando los restos de un antiguo convento. El edificio, de estilo regionalista, siguió la línea arquitectónica y artística de la época, recordando a la Plaza España por su ladrillo tallado visto y azulejos. El edificio Coliseo -que es el nombre que tendrá- es de los grandes olvidados en Sevilla, ya que pocos se paran a verlo cuando pasean por dicha avenida.



De una gran belleza, pasó de cine a teatro y de teatro a banco. Después de banco, pasa a oficinas de la Agencia Tributaria de la Junta de Andalucía, aunque no puede despreciar su pasado "artístico".


Aquí pueden ver las antiguas taquillas. Es un edificio de grandísima belleza que no estaría mal que contemplásemos (y que hiciesen exposiciones de vez en cuando en su interior).

Vía de la Plata

Nos creemos los reyes del mundo y aquí estaba tó inventao'. Los romanos crearon una red de calzadas que permitía el transporte por toda la península con una red de vías adecuadas para un tránsito rápido (dentro un paréntesis, ya que el "jaguar" de la época era un caballo). Hispalis era cabeza de una de las principales rutas romanas, la que atravesaba el centro-oeste peninsular: la Vía de la Plata.



Esta calzada atravesaba la Península desde Sevilla hasta el norte (Astorga, habiendo un desvío hacia Gijón). Pues en las obras del aparcamiento de Puerta Jerez se encontró restos de dicha calzada (tengamos en cuenta que aquí en Sevilla si pegas una patada a una piedra, te salen 500 restos arqueológicos). Esos restos fueron "tratados" y en su lugar, en la superficie (ya que estaban en el subsuelo) se hizo una recreación con los mismos materiales y técnicas que la original.

(perdón por la calidad, pero es que el texto tiene una calidad pésima)

Esta recreación se encuentra al lado del quiosco que está pegado al hotel Alfonso XIII, cerca del sevici. Como dato-comentario, decir que es super incómodo andar por esa calzada y que los romanos o tenían tobillos de oro o se los torcían diariamente.

25 de junio de 2013

Triunfo

El 1 de Noviembre de 1755, la Península Ibérica tembló llegando incluso a las Américas. El terremoto, llamado "de Lisboa" ya que arrasó dicha ciudad, afectó toda la Península pero, sobre todo, la zona atlántica. Fue de las mayores catástrofes naturales que sufrió Sevilla en su historia.

En dicho terremoto se cayeron cientos de casas y edificios emblemáticos como la Catedral (aún en construcción) o la Torre del Oro acabaron muy dañados (tanto, que la segunda estuvo a punto de ser demolida). La Giralda salió casi ilesa (excepto unos pequeños rotos en las molduras), llegando la cultura popular a atribuir la hazaña a las santas Justa y Rufina, que aguantaron y mantuvieron la Giralda en pié e hicieron repicar las campanas fuertemente durante el seísmo. Por ello, estas santas están representadas en los cuadros y procesiones sujetando la torre.


Aunque el terremoto se sintió fuertemente en la ciudad y provocó grandes daños materiales, parece ser que únicamente hubo 9 muertes. La misa del Día de los Difuntos fue suspendida (recordemos que fue un 1 de Noviembre) y se retomó una vez pasado el terremoto. 

El que Sevilla y su edificio emblemático acabase casi intacta (respecto a otras ciudades afectadas), hizo que se hablase de un "triunfo". Ese triunfo fue inmortalizado en el monumento que hoy les traigo:


Este monumento fuer erigido en conmemoración de dicho terremoto. El monumento, llamado "del Triunfo" es el que le da el nombre a la plaza en la que se encuentra: la Plaza del Triunfo, entre el Alcázar, el Archivo de Indias y la Catedral. El monumento tiene una serie de placas en su base que explica lo acontecido.


Llama la atención que la placa con el texto esté censurada, ya que tiene palabras borradas a conciencia, ¿qué sería?


En los laterales podemos encontrar las azucenas que coronan la Giralda (y que forman parte del escudo de la Catedral) y en la parte trasera una alegoría a las santas Justas y Rufina aguantando la Giralda:




(al ser bajorelieves, no se pueden ver muy bien)

La estatua es claramente mariana, por eso es coronada por una Virgen protegiendo al Niño Jesús (creo que como alegoría a la protección de María a la ciudad) y el emblema de MA en lo más bajo de la placa:





Manuel Machado

Hasta ahora he tenido la costumbre de poner las lápidas conmemorativas de la sepultura de alguien (pinchar para ver la lista "lápidas") importante para Sevilla. Hoy me saltaré la norma y hablaré del lugar de nacimiento.



En la calle San Pedro Mártir, bocacalle de Bailén y cercana a la plaza del Museo, nace en 1874 Manuel Machado, poeta modernista muy importante y hermano del famoso poeta Antonio Machado con el que colaboró muchísimo. Después de vivir en esa calle, se traslada a una de las habitaciones-viviendas que se alquilaban en el Palacio de Dueñas (donde viven los Duques de Alba en Sevilla) y donde nacerá su hermano Antonio. En la calle donde nace hay una placa conmemorativa por el centenario del nacimiento del poeta:



Manuel Machado viviría toda su vida en España tras elogiar al franquismo en una obra suya. Ocuparía uno de los asientos de la Real Academia Española, será Hijo Ilustre y Predilecto de la Ciudad de Sevilla y un poeta bastante olvidado, ya que estará en la sombra de su hermano, que será una de las cabezas del modernismo español.

11 de junio de 2013

100 entradas



Por fin he llegado a las 100 entradas en el blog. Para celebrarlo, he creado esta foto usando uno de mis edificios favoritos de la ciudad a la que está dedicada el mismo.... mi Sevilla.

En estas 100 entrada os he destripado y desgranado una ínfima parte de la historia de Sevilla que debe ser contada... a mi manera. En estas 100 entradas he contado mis experiencias políticas, mis vivencias en el Camino de Santiago y mis grandes eventos como fue el discurso de graduación.

Pero lo bonito es que aún queda mucho por recorrer. Llevo un año prácticamente casi inactivo pero no porque quiera ni porque me haya quedado sin ideas. El problema tiene nombre: 2º de bachillerato, y su problema más gordo (el que tengo dentro de nada): Selectividad. Cuando termine, podré volcarme en esta actividad que tanto me gusta: mostrar Sevilla desde mis ojos.

Hace ya 2 años desde que escribí la primera entrada como bienvenida  y ya son más de 7.000 lectores. Muchas gracias a todos que disfrutáis leyendo mis historias, al igual que yo lo hago contándolas.

Estas 100 entradas.... son las 100 PRIMERAS.

8 de junio de 2013

Discurso de graduación.

Discurso de despedida en la graduación de la promoción 2012-13, por Pablo Rejano Gómez.




"No quería terminar el año sin dar unas últimas palabras como despedida de esta gran etapa que estamos cerrando.


En mi caso, entré en este instituto en 1º de Bachillerato, como otros muchos. Para mí, esto era un mundo nuevo, totalmente distinto a lo que había conocido.


Han sido 2 años muy intensos, cargados de historias y puede que no haya conocido a toda la gente que me hubiese gustado, pero sí que me llevo a grandes amigos y grandes momentos.


He aprendido que no he estudiado en un instituto cualquiera, sino en una institución histórica para Sevilla. Cuando pasee por la calle Amor de Dios en un futuro con mis hijos, podré decirles “mira, aquí estudié yo”: Podré decir que estudié donde estudió el premio nóbel Severo Ochoa o grandes figuras de la literatura nacional como Bécquer, y así, decenas de personajes ilustres y otras miles de personas que tenemos en común en el currículo de la vida el haber estudiado en el primer instituto de Sevilla.





Aquí aprendí, entre otras muchas cosas, a derivar (bueno, a intentarlo), a amar la literatura, las vicisitudes de la historia más reciente y que en economía.... bah, esto es muy fácil y no tiene mucho misterio.


He comido bocadillos de carne mechada en la cafetería, he ido con mucho miedo a los exámenes de Bolea, me he escondido en la esquina para no correr cuando estaba cansado y que Engracia no me viese, he escuchado a Antonio Carmona decir “de muy padre señor mío” y leído versos sobre el silencio en mi pizarra escritos por Pilar. Y así, miles de momentos que nombrarlos a todos me daría para cientos de discursos.


Estábamos empezando, y ya acabamos. Parece ayer cuando entrabamos todos asustados como corderitos al matadero y aferrados a los dos o tres que conocíamos de fuera hace ya dos años.


Bachillerato se ha acabado y ahora queda la temida selectividad. Mi consejo es... bah, da igual lo que os diga si total, iremos todos asustadísimos con el rabo entre las piernas y los apuntes en la mano (yo el primero) el 18 a Viapol. Pero sí que os digo una cosa: disfrutad. Disfrutad de hoy, de la oportunidad que tenemos de acabar bachillerato por la puerta grande.


Cambios, es una etapa de cambios. Nos han cambiado el escudo del encabezado de los papeles de la Junta por el logo de la Universidad de Sevilla; nos han cambiado el lugar de estudio y nos cambiarán nuestro “hábitat social”. Cambios, cambios y más cambios. Cambio a una etapa que dicen que es la más bonita de nuestra vida, la universidad. Y puede que les tengamos miedo a veces, pero ¿qué es la vida sino un cambio contínuo?.


La mayoría de los conocimientos adquiridos serán olvidados y muchos de nosotros volveremos a ser desconocidos, pero nadie nos podrá quitar “lo bailao”, lo vivido, y siempre tendremos los recuerdos de este tiempo entre estos muros; de esta etapa en el San Isidoro.


Muchas gracias."



3 de enero de 2013

Hombre de piedra

Leyendas, Sevilla está llena de ellas. Hoy os traigo una de ellas, de las más famosas: el hombre de piedra.

En el siglo XV, era obligatorio arrodillarse ante el Santísimo Sacramento (la hostia consagrá) por una orden del rey Juan II (se puede ver debajo de la cruz que hace esquina de la parroquia del Salvador y la calle Villegas una placa con dicha ley). Cuenta la leyenda que un hombre que estaba de cerveceo de la época no sólo no se arrodilló sino que se puso a decí de tó menos guapa. 


Cuenta la leyenda que Dios, cabreaíto perdío, fulminó al chaval con un rayo y quedó arrodillado hecho una piedra, perdurando su pecao a lo largo de la historia. Este "hombre de piedra" está en la calle "Hombre de piedra" (ole yo) que es una bocacalle a la Alameda de Hércules. 



Bien, ahora la realidad. Tras la caída del Imperio Romano y la llegada de los visigodos y demás en la península, estos individuos usaron los edificios romanos para hacer los suyos propios. Es decir, cogían los templos, termas, casas, etc romanas para usar su piedra y construir los suyos propios. Por eso es muy usual encontrar columnas, piedras o esculturas romanas en los muros de las casas del centro histórico (AQUÍ podemos ver escritos romanos en la base de la Giralda). Por tanto, este "hombre de piedra" no es más que un torso romano que se encontraba en una pared de la casa de cualquiera y bueno, una cosa lleva a la otra.

Bueno, una vez estropeada la magia de la leyenda, ya saben el origen de la verdadera historia.