29 de diciembre de 2011

Columnas romanas en Sevilla


Hoy os traigo las famosas columnas de la calle “mármoles” (imaginen por qué se llama la calle así, los que pusieron nombre a las calles eran unos chistosos).



Estas pedazo de columnas que ven aquí es lo que queda de un gran templo de la época romana  el cual imaginen su envergadura teniendo el cuenta el tamaño de los (como diría mi padre) bisharracos estos.



También forman parte del tempo las columnas de la alameda de Hércules, donde están encima las esculturas (no se me pongan nerviosos, ya hablaremos de ellas). Las columnas provienen de las famosas Termas de Caracalla, los romanos también reciclaban a su manera, no lo inventamos esto del reciclaje antié.


Algo muy interesante de estas columnas es que son macizas, mostrando que pertenecen a edificios muy importantes (imagina trasladar estos mamotretos de Italia hasta Sevilla). Les aconsejo pasarse por allí y ver la gran magnitud que tienen.

28 de diciembre de 2011

"Sevilla tiene una cosa, que solo, tiene Sevilla"

Te contaré una historia de amor, entre dos almas gemelas, las cuales no puedes separar mucho tiempo, entre Sevilla y yo.


http://www.youtube.com/watch?v=YwPmxj3mD-g&feature=related


"Dios quiso crear el vuelo, por eso le dio alas a los pájaros del cielo"


http://www.youtube.com/watch?v=kCwiZTtDtjg&feature=related


Lo malo no es que los sevillanos piensen que tienen la ciudad más bonita del mundo...... lo peor es que puede que tengan hasta razón" Antonio Gala


En mi vida hay tres amores: la historia, la política y sobre todo, mi Sevilla

11 de diciembre de 2011

Recuerdos que me persiguen


Hay recuerdos que me persiguen, recuerdos que se esconden en las esquinas y te miran con sonrisa pícara




¿has sentido alguna vez la melancolía?, no me refiero a esa melancolía dañina que te hace sentir triste, me refiero a esa melancolía de recordar un momento en el que estuviste alegre, en el que fuiste feliz, y esa melancolía te hace querer volver a pasarlo. Siento esa melancolía.

A veces veo conchas, ¿sabes?. A veces, veo flechas amarillas que me llevan a un camino u otro, pero con un mismo destino. A veces veo peregrinos, con sus mochilas y sus ganas de comerse el mundo. A veces oigo "buen camino".

Siento melancolía, y solo sé que la callaré cuando surque esos senderos en busca de unas vivencias que tuve el placer de saborear.